20/7/13


Soy una mezcla entre resplandores de alegría, cierta musicalidad, miedo, y una enorme inseguridad. A pesar de tantas nubes sobre mi cielo, siempre he conseguido ver ese rayito de luz que logra, con dificultad, traspasar aquella condensación de agua que tanto me oscurece. Aunque siempre intento dar lo mejor de mi, soy como una canción tocada por un guitarrista principiante, como el cuadro de un niño, o como la historia que alguna vez tuviste que hacer para lengua en la cual no pusiste ningún interés por hacer. Soy de esas personas que no corren muy rápido, y si el mundo se empieza a caer, quedan atrapadas. Atrapadas en dolor. Un dolor que poco a poco se hace insoportable y se tiene que buscar la forma de calmarlo. Yo la busqué en mi. Desde entonces, tengo el recuerdo marcado de cuando estuve atrapada, en aquel pozo oscuro, y es lo que me recuerda cada día que se puede salir. Hay que trepar y cuesta, pero se puede, y pude.

No hay comentarios:

Publicar un comentario